Laboratorio de Educatrónica
Antecedentes y plateamiento del problema
En el ámbito universitario, la formación docente se ha caracterizado por presentar niveles desiguales de consolidación y profundización, que impactan directamente los procesos de enseñanza y aprendizaje. En la UNAM, existe una vasta experiencia en el desarrollo de programas y recursos para formación docente, entre las que se encuentran: La CUAIEED, que ha desarrollado e implementado programas de educación y formación a distancia en diversas modalidades, con el fin de promover la mayor cobertura de educación pública de calidad; la Escuela Nacional de Lingüística, Lenguas y Traducción (ENALLT), que ha desarrollado cursos de formación docente, presenciales y a distancia, con miras a profesionalizar la práctica docente en lenguas; la Facultad de Ciencias (FC), que mantiene un seminario de formación docente que ha generado propuestas formativas consistentes y de impacto en diferentes niveles educativos.
Desarrollo
El desarrollo de este proyecto permitirá concebir, diseñar, echar a andar y gestionar el laboratorio de Educatrónica, que facilitará el desarrollo de firmware, aplicaciones tecnológicas educativas originales e innovadoras aplicadas a distintas disciplinas que permitan generar soluciones a problemas de interés local, regional, nacional e internacional. Estos desarrollos tecnológicos eventualmente serán susceptibles de registro de marca, patente de invención o modelo de utilidad. El IISUE y el ICAT serán los anfitriones del laboratorio de Educatrónica en un inicio y posteriormente, serán convocados a participar y a adherirse al laboratorio de Educatrónica, distintos laboratorios hasta conformar una red nacional de laboratorios de Educatrónica.
Laboratorio de educatrónica
El Laboratorio de educatrónica coadyuvaría a la formación y profesionalización de la docencia en diferentes niveles educativos mediante el desarrollo de perfiles docentes que incorporen enfoques multidisciplinarios; asimismo, contribuiría mantener un currículum en tiempo real que considere las necesidades de la sociedad; los avances científicos y tecnológicos; las habilidades tecnopedagógicas de los estudiantes y docentes; y la sustentabilidad, la diversidad, y la equidad para una educación de calidad. De la misma manera, privilegiaría y aprovecharía la cultura digital en los procesos de enseñanza-aprendizaje de manera pertinente. Ofrecería a docentes e instituciones educativas en todos los niveles cursos, diagnósticos, diplomaturas, evaluaciones, recursos didácticos, entre otros, que garanticen en todo momento aprendizajes significativos. Por otra parte, sería un verdadero semillero de potenciales investigadores, quienes podrían aprender in situ y desde la distancia a experimentar procesos investigativos y a adquirir la práctica necesaria que los convertirá en investigadores educativos.